Lo que me llevó a hacer este proyecto fue una angustia que tenía hacia el futuro sobre mis manos, en la cual mediante este proyecto he trabajado, se trata del comienzo de unas deformaciones en las manos, que durante los años he visto desarrollar.
El hecho de hacerme estos retratos y ver la belleza de cada parte de la mano me ayudó a asumir esta ansia.
La razón porque acabé escogiendo el tema era porque lo llevaba pensando hace meses después de una visita médica y con la asignatura del cuerpo fue una manera de expresar mi intranquilidad.
El proceso que hice fue exagerar las formas, para que se pueda pensar aún más. Y fotografías oscuras para hacer ver una parte de mí que no quería ver la realidad y otras claras porque fui asumiendo.
Hay fotos de árboles, planta, cielo porque siento conexión con la naturaleza y encajan muy bien con el proyecto.
Ramas en el suelo parecido a un brazo, encontrado lejos de una zona de árboles.
Encontrado en medio del bosque con ramas bajas simulando unos dedos.
Dobles sombras, exagerando más la silueta de la mano.
La naturaleza siempre esta presente en mí, escogí esta flor de temporada.
Es una viborera (Echium vulgare) descubrí que sufre una deformación por fasciación (parte del tallo central) como consecuencia de una inoculación del Fito plasma que se realiza en la fase inicial del desarrollo de la planta.
Como mis dedos recién se están deformando y la planta en su fase inicial se deforma, acabé escogiendo esta planta.
Y sobre todo ver la belleza viva y la semejanza a una mano.
El hecho que la rama esta sobresaliendo, como rompiendo el árbol, me hizo pensar en el dolor físico que siento en los nudillos.
La contemplación de mis manos tal como son.
Las nubes me recordó a dedos y como culminación de un recuerdo que se va a desvanecer como la angustia que sentía en su momento.