Esta serie de autorretrato explora cómo los diferentes momentos del día se reflejan en la luz que recibo del sol.
Cada foto captura una fase distinta: la luz suave amarilla y calmada de la mañana, la intensidad vibrante del mediodía, los tonos cálidos y anaranjados del atardecer, y el ocaso, cuando la luz comienza a desvanecerse, pero aún deja un rastro cálido. Inspirado por mi amor por los amanecer y atardeceres, quise representar cómo las tonalidades del sol me retratan.